Reducimos el costo por transacción hasta 70% usando agentes de IA con validación humana. Bajamos los tiempos de procesamiento de días a segundos.
Probarlo con tus datosEl software tradicional automatiza el registro de datos, pero no resuelve el trabajo pesado.
Escalar la operación hoy exige contratar más analistas o tercerizar en BPOs costosos.
Portales, correos, PDFs y ERPs desintegrados fuerzan el copiar y pegar manual entre plataformas.
Errores de carga, fricción con proveedores y cierres mensuales que se estiran más de 10 días.
Modelo basado en éxito. Mayor eficiencia y mejor experiencia.
Antes de automatizar cualquier paso, mapeamos el journey completo y definimos qué se va a medir. De la evaluación al procesamiento autónomo en 30 días.
Relevamos el journey completo del cliente — no solo el touchpoint que se va a automatizar — para entender el impacto real de cada cambio.
Definimos CRT E2E, E2E-FTR, CES y CPT antes de escribir la primera línea de automatización, para saber qué mejora y cuánto.
Escalamos en fases medibles, sin saltos de big-bang: diagnóstico y mapeo (días 1-7), configuración de agentes (días 8-21) y piloto en producción con SLA verificado (días 22-30).
Cada nivel resuelve lo que el anterior no puede, y libera capacidad humana para lo que realmente la necesita.
El cliente resuelve su gestión por sí mismo en el primer contacto (First Time Resolution). Es la base de la pirámide: cuanto más sólido este nivel, menor el volumen que escala hacia los niveles siguientes.
Foco en autoservicio guiado, FAQs inteligentes y flujos sin fricción: resolver rápido lo que no necesita criterio humano ni de IA.
Agentes de IA razonan sobre los casos que el autoservicio no puede resolver: cruzan datos, aplican reglas de negocio y ejecutan tareas de backoffice sin intervención humana directa.
Este nivel decide qué escala a una persona y qué se resuelve solo, liberando capacidad operativa del equipo humano.
Los casos de mayor complejidad o riesgo llegan a un humano con el contexto y la recomendación del agente ya preparados: la persona decide, no procesa desde cero.
Es la última instancia de control: la que sostiene la calidad y la confianza mientras el resto de la operación escala.
Cuatro métricas conectan cada nivel de la arquitectura con la experiencia real del cliente y el resultado de negocio.
Cuatro principios que aplicamos en cada implementación, destilados de nuestras propias retrospectivas.
Diseñar para el 100% de los casos desde el día uno paraliza al equipo. Salimos con el flujo que ya resuelve el caso típico e iteramos sobre datos reales.
Un referente técnico dedicado al equipo operativo resuelve dudas en el momento y destraba decisiones que de otro modo quedan estancadas semanas.
El human-in-the-loop redefine el rol: de cargar datos a resolver excepciones. Definimos escalamiento y responsabilidad antes de que el agente entre en producción.
Cada aprendizaje se formaliza en un playbook de implementación, para que la próxima operación arranque desde el kilómetro 10 y no desde cero.
Enviános 500 transacciones históricas de tu último mes y te devolvemos una comparación de precisión y costo contra tu proceso actual.
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